| Convertido en el mito por antonomasia del pueblo argentino, tiene una historia oficial que fija su nacimiento en Toulouse, el 11 de diciembre de 1890, que da su verdadero nombre como Charles Romuald Gardés, hijo de padre desconocido que, desde muy temprana edad, llega con su madre, doña Berta, a la Argentina y fija su residencia en la calle Jean Jaurés 735, en el barrio porteño del Abasto. El joven Gardel comenzó cantando temas criollos, primero como solista y luego a dúo con José Razzano. Pero su gran consagración llegó cuando se convirtió en el creador del tango canción al grabar "Mi noche triste", de Pascual Contursi. Sus viajes a Europa, donde brilló en escenarios de España y Francia, y en especial a Estados Unidos, donde filmó sus filmes más difundidos, contribuyeron a darle fama internacional y a crear la aureola de gran triunfador que sus admiradores argentinos le reconocían. En junio de 1929 comenzó a filmar una serie de breves filmes bajo la dirección de Eduardo Morera. En 1932 comenzó a filmar para la Paramount, lo que lo vinculó con su gran letrista Alfredo Le Pera: los títulos de los films fueron "Espérame", "La casa es seria", y sobre todo, el exitoso "Melodía de arrabal". En 1934 y 1935 filmó sus cinco películas para la Paramount en los Estados Unidos: "Cuesta Abajo", "El tango en Broadway", ":El día que me quieras", "Tango Bar" y escenas para "Cazadores de estrellas". Grandes intérpretes líricos, como el tenor español Alfredo Kraus, lo distinguían entre las voces más notables que habían escuchado. Otras historias, no demasiado comprobadas, hacen a su leyenda y fijan su nacimiento en Tacuarembó, Uruguay, hijo no reconocido de un caudillo de la zona, y alguna que otra detención policial. Gardel actúa en comités conservadores, le canta a Bartolomé Mitre y al triunfo del golpe del general José Félix Uriburu y termina apoyando a revolucionarios y anarquistas. En 1930 cantó para los futbolistas seleccionados argentinos en el primer Mundial de Montevideo, y también benefició con su garganta privilegiada a los uruguayos, finalmente campeones. Ese mismo año, al producirse la caída de Yrigoyen, grabó el tema "Viva la Patria", dedicado a lo que consideró abriría una etapa de prosperidad al país. El 23 de junio de 1935 ofreció, en el teatro Odeón de Bogotá, la que sería su última actuación. Al día siguiente, su avión se estrelló en el aeropuerto de Medellín, donde había hecho escala volando de Bogotá hacia Cali. Como en sus restos se detectó una bala, durante mucho tiempo se especuló con que un incidente en el interior de la aeronave había provocado el accidente. Sin embargo, el historiador inglés Simon Collier probó que Gardel había convivido con esa partícula de plomo alojada en su pecho, desde que en una noche en el Palais de Glace (lujoso cabaret de Buenos Aires, que más tarde albergó a Radio Belgrano y Canal 7, y finalmente se convirtió en un centro de exposiciones) se interpuso para evitar que un amigo fuese acribillado, con la suficiente fortuna para quedar solamente herido. La bala, por supuesto, nunca había sido extraída. VER SUS LIBROS |