| Nacido el 3 de junio de 1770 en Buenos Aires, Argentina. Comenzo sus estudios en el colegio de "San Carlos" y los termino en España, graduandose de abogado en 1793. Se traslado a Buenos Aires en 1794, para ocupar el cargo de secretario del "Consulado de Comercio", en cuyo desempeño presto servicios importantes y desarrollo ideas y principios economicos qeu impulsaron a los criollos por el camino de la revolucion. En la primera invasion inglesa combatio en defensa de Buenos Aires; pero ocupada la ciudad y como el tribunal al que pertenecia presto homenaje al vencedor, no quiso someterse a esta humillacion y se retiro a la Banda Oriental. De regreso pudo tomar parte de la defensa de la ciudad, en la segunda invasion inglesa, con el grado de sargento mayor de la legion de "Patricios". Begrano fue uno de los primeros argentinos que meditaron en la independencia de la patria; y tomo parte activa y principal en los preparativos y ejecucion de la revolucion de Mayo, cuyos ideales sirvio con incomparable y abnegada dedicacion. Eregido el primer gobierno nacional, formo parte de el como vocal de la Junta; y siendo necesario propagar la revolucion, fue encargado de dirigir la expedicion militar al Paraguay, con el proposito de auxiliar a su pueblo para emanciparse de la autoridad española. Al frente de un puñado de bravos (escasos mil hombres) se interno en aquella provincia del virreinato y peleo con valentia asombrosa en las batallas de Paraguary y Tacuari (Enero y Marzo de 1811) contra tropas cuatro veces mas numerosas; pero al retirarse, rechazado por los que iba a libertar, dejo preparada la revolucion que estallo dos meses despues. Nombrado jefe del ejercito que debia operar en la Banda Oriental contra el general español don Javier Elio, presto alli eminentes servicios a la causa de la libertad; pero una revolucion cambio el personal del gobierno y Belgrano fue destituido de su cargo y mandado enjuiciar por su fracaso militar en el Paraguay, siendo absuelto y repuesto en su grado y honores. Designado para el comando del campo militar mandado establecer en las barrancas del Rosario, en las que el coronel Angel Monasterio construia las baterias destinadas a obstruir a los españoles de Montevideo el pasaje del rio Parana, ideo alli la escarapela primeramente y la bandera nacional despues; la que si no fue aprobada por el superior gobierno por razones politicas del momento, fue sancionada en 1818 por el congreso de la nacion, agregandose el sol en el medio de la faja blanca central. Ese es, desde entonces, el simbolo glorioso de nuestra personeria soberana entre las demas del mundo politico; y a este solo titulo fuera inmortal la memoria de Manuel Belgrano en el corazon de los argentinos. Pero añadio pronto otros titulos para su gloria y nuestro bien, pues designado para el comando del ejercito del Norte, despedazado por el enemigo en la lugubre accion del Desaguadero, se recibio de el y le fue dado salvar, en un esfuerzo supremo, a la revolucion argentina, derrotando al adversario ensoberbecido por sus victorias, en la memorable batalla de Tucuman el 24 de Septiembre de 1812; triunfo que completo el 20 de Febrero del siguiente año en la de Salta, batiendo y rindiendo al ejercito del general Pio Tristan. La asamblea nacional le premio con un sable de honor y $40.000, que el agraciado destino a la ereccion de escuelas en que los niños argentinos pudieran recibir el pan bendito de la instruccion, que les habilitaria a ser utiles a si mismos y a la patria. Despues de esta victoria gloriosa el general Belgrano invadio el Alto Peru, pero fue derrotado en las batallas de Vilcapugio y Ayohuma; y retirado a sus antiguos cuarteles de Tucuman, fue reemplazado en el mando del ejercito por el futro libertador, general Jose de San Martin. Enviado a Europa en 1814, con Bernardino Rivadavia, como representante diplomatico del gobierno de la revolucion, para gestionar el reconocimiento del gobierno de la revolucion, para gestionar el reconocimiento de la revolucion argentina, fracaso en su empeño; y regreso al Rio de la Plata, dejando a Rivadavia engolfado en el proposito de eregir un gobierno monarquico, lo que felizmente no consigui realizar. Poco despues el general Belgrano fue nombrado jefe del ejercito en operaciones contra los anarquistas de Santa Fe; pero traicionado por su segundo jefe, el general Eustoquio Diaz Velez, fue depuesto. Volvio a Tucuman; y allo se empeño en que el congreso declarase la independencia y erigiese una monarquia constitucional. Obtuvo lo primero y ese es otro de sus gloriosos titulos; y escollo en lo segundo, a que le inducia la conviccion de que era la unica forma de gobierno que haria aceptable a los gabinetes europeos la independencia argentina. Elegido por segunda vez general en jefe del ejercito auxiliar del Peru, sostuvo varios años la lucha con los españoles en el norte de la republica, de que es parte notabilisima aquella estupenda guerra de gauchos sostenida por el general Martin Miguel Güemes; hasta que obligado nuevamente a intervenir en los sucesos del litoral, se dirigio con su ejercito a este destino, pero una grave enfermedad le impuso separarse de sus compañeros de armas y retirarse a Tucuman. Alli le esperaba la amargura suprema, viendose preso y ultrajado por obscuros motineros de cuartel. Regreso a Buenos Aires gravemente enfermo; y entrego su alma a la inmortalidad el 20 de junio de 1820. VER SUS LIBROS |